Palabra del Día
Una palabra bíblica diaria para que recibas inspiración y para que tu día sea mejor.
Palabra de Hoy
Dios está atento
Pero el Señor siguió diciendo: Ciertamente he visto la opresión que sufre mi pueblo en Egipto. Los he escuchado quejarse de sus capataces, y conozco bien sus penurias.
(Éxodo 3:7)
El pueblo hebreo se encontraba bajo una severa esclavitud, eran oprimidos y odiados por los egipcios. Frente a esa gran opresión, la oración y el clamor fueron las mejores acciones. Y eso funcionó. ¡Dios los oyó y los libertó!
La vida no es fácil, con toda seguridad has pasado por momentos de dificultad en los que solo podías pedir ayuda a Dios. Confía y ten la certeza de que Dios tiene poder para libertarte de tus problemas.
Clama a mí y te responderé; te daré a conocer cosas grandes e inaccesibles que tú no sabes.
(Jeremías 33:3)
Dios tiene una nueva vida para concederte. Él no está lejos, está a la distancia de una oración. El ejemplo de los israelitas nos ayuda a darnos cuenta de que el Señor está atento a nuestra voz cuando clamamos a él por su ayuda. Calma tu mente, tranquiliza tu ser. Ve a un lugar apartado y reserva tiempo de calidad para hablar con el Señor. ¡Él te escucha y te ayuda!
Confía y ten la seguridad de que Dios tiene el poder para liberarte de tus problemas.
Palabra de Ayer
Verdadera prosperidad
¿Cómo se mide la prosperidad? ¿Es prosperidad tener un millón en el banco? ¿O hace falta más? La Biblia enseña que la verdadera prosperidad es tener una vida plena con Jesús. Él nos ofrece la mayor prosperidad: ¡una vida sin fin! Y esa vida viene con la garantía de que Dios estará con nosotros, cuidando de nuestras necesidades y dándonos paz en todas las circunstancias.
Por eso, no te enfoques solo en lo material, en conseguir más dinero o tener más posesiones. La vida abarca mucho más que lo que tenemos, y Dios quiere guiarte en todas las áreas de tu vida para que así puedas vivir una vida plena y llena de significado que le glorifique a él.
Busca crecer en tu relación con Dios, en permitir que él dirija todos los aspectos de tu vida. Deléitate en él, en pasar tiempo ante su presencia. Y pregúntale cómo él desea que inviertas tu vida, cómo él quiere que uses tu tiempo, tus talentos y tus recursos para bendecir a otros y para glorificarlo a él.
Estudia la Palabra, lo que Dios dice sobre el dinero, las posesiones y el significado de la vida. Verás que la verdadera prosperidad es la que se consigue viviendo en obediencia a Dios, disfrutando de su amor, de su compañía y andando el camino que él te muestra.
Más vale tener poco, con temor del Señor,
que muchas riquezas con grandes angustias.
(Proverbios 15:16)
Palabra de Anteayer
Jehová-Rohi, ¡él es tu pastor!
El Señor es mi pastor, nada me falta.
(Salmo 23:1)
Jehová Rohi significa «el Señor es mi pastor» o «el Señor es mi guía». Encontramos esta expresión en el Salmo 23:1 y en el Salmo 48:14. Todo aquel que ha entregado su vida a Cristo, está en las manos del Buen Pastor, quien nos conduce con seguridad, paz, y siempre está a nuestro lado. Jesucristo es el Buen Pastor que nos guía al camino de la salvación.
Si deseas vivir bajo su cobertura, debes obedecer sus mandamientos. Por eso es necesario que aprendas a reconocer la voz del Buen Pastor. Al buscar al Señor en espíritu y en verdad, aprenderás a reconocer su voz.
Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen.
(Juan 10:27).
¿Has aprendido a reconocer la voz de tu Padre celestial? Comienza hoy a pasar más tiempo con él. Ruégale que te dé discernimiento y te ayude a reconocer lo que viene de él y lo que no. Hay bendiciones preciosas para todo el que oye la voz del Señor y la obedece.
Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. 25 Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca.
(Mateo 7:24-25)
Busca a Jehová Rohi, obedece su Palabra y mantente atento a su voz. ¡Él te guiará con seguridad y nada te faltará!