Palabra del Día
Una palabra bíblica diaria para que recibas inspiración y para que tu día sea mejor.
Palabra de Hoy
Usa tus recursos
Abre tu boca en favor del mudo
en el juicio de todos los desvalidos.
Abre tu boca, juzga con justicia
y defiende la causa del pobre y del menesteroso.
(Proverbios 31:8-9)
A veces pensamos que la única manera de ayudar al prójimo es con dinero, proveyendo sus necesidades básicas o cosas más caras que, por lo general, les son inaccesibles. Pero eso no es verdad. Tienes otro recurso casi inagotable: tu voz.
Usa tus recursos en pro de los que necesitan: ¡habla, anuncia o denuncia! Las palabras son poderosas para hacer el bien y la justicia, y los apóstoles son grandes ejemplos. Ellos estuvieron dispuestos a ir hasta la cárcel por causa de la verdad. Pero no te preocupes. Dios te acompañará y te guiará en esta encomienda. Solo utiliza tus palabras para el bien.
Medita en los siguientes versículos y pregúntale al Señor qué pasos puedes dar para usar tu voz en favor de los necesitados e indefensos.
Aprended a hacer el bien,
buscad el derecho,
socorred al agraviado,
haced justicia al huérfano,
amparad a la viuda.
(Isaías 1:17)
Defended al débil y al huérfano;
haced justicia al afligido y al menesteroso,
librad al afligido y al necesitado;
¡libradlo de manos de los impíos!
(Salmo 82:3-4)
El espíritu de Jehová, el Señor, está sobre mí,
porque me ha ungido Jehová.
Me ha enviado a predicar buenas noticias a los pobres,
a vendar a los quebrantados de corazón,
a publicar libertad a los cautivos
y a los prisioneros apertura de la cárcel.
(Isaías 61:1)
¿Cómo está tu relación
con Dios hoy?
El Termómetro Espiritual es tu diario de caminar con Dios. Lo que escribes aquí es solo tuyo: ningún otro usuario lee tus notas.
Palabra de Ayer
¿Es verdad que confiamos en Dios?
Si confiamos en Dios, ¿por qué nos ponemos tan ansiosos? Precisamente la confianza en Dios nos trae paz y tranquilidad. ¿Confiamos lo suficiente? En la Biblia encontramos palabras de fe y consuelo para nuestro corazón. Sí, vendrán tempestades, pero la paz que excede todo entendimiento nos mantendrá firmes.
No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.
(Filipenses 4:6-7)
Dios nos invita a no llenarnos de preocupaciones, sino a llevarle todo a él a través de la oración. Podemos estar seguros de que no estamos solos en nuestras luchas y desafíos. Cuando entregamos nuestras peticiones a Dios, él nos da una paz que sobrepasa todo entendimiento.
La ansiedad puede agobiarnos, pero la oración es la manera de aliviar esta carga. Cuando hablamos con Dios, le compartimos nuestros miedos, esperanzas y necesidades. Él nos escucha y nos calma con su amorosa presencia. Dale gracias incluso en las dificultades, ya que él nos ayuda a ver sus bendiciones, incluso en medio de situaciones difíciles.
La paz que Dios nos da no depende de circunstancias externas. Es una paz que llena nuestros corazones y mentes, manteniéndonos en Cristo Jesús. Esta paz va más allá de lo que podemos entender con nuestra mente humana. Es un regalo valioso que nos fortalece y nos ayuda a afrontar las incertidumbres de la vida.
Por eso, cuando te sientas ansioso, recuerda estos versículos. Confía en Dios, habla con él en oración y deja que su paz llene tu corazón. Él siempre está dispuesto a escucharte y a cuidarte.
Palabra de Anteayer
Persevera en lo correcto
Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado.
(Isaías 26:3)
Perseverar es mantenerse constante en algo. Tristemente, a veces perseveramos en llenar nuestras mentes con preocupaciones y ansiedades. Esos pensamientos nos roban la paz de Dios y nos alejan del sentir de tranquilidad que él desea que tengamos.
Cuando lleguen pensamientos que traen ansiedad a tu corazón, reemplázalos y hazles frente con palabras de confianza en Dios. La confianza en Dios nos ayuda a enfocarnos en la dirección correcta. Cuando confiamos en Dios, nuestras mentes recuerdan las promesas del Padre amado, lo que Dios nos ha dicho y lo que ha hecho por nosotros. Los pensamientos llenos de confianza nos preparan para recibir la paz de Dios y calman nuestras ansiedades.
Mira el buen consejo que encontramos en Filipenses 4:6-7:
No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.
(Filipenses 4:6-7)
Lleva tus inquietudes y peticiones ante el Señor en oración. No te dejes vencer por los pensamientos de derrota. Dale gracias a Dios por lo que él ha hecho en ti, por ti y en tu vida. Elige perseverar en expresiones de gratitud, en pensamientos que afirmen tu confianza en Dios y prepárate para que todo tu ser se llene de su paz.