Palabra del Día

Una palabra bíblica diaria para que recibas inspiración y para que tu día sea mejor.

Palabra de Hoy

El maravilloso y liberador poder del perdón

¿A quién no le gusta que le perdonen? Saber que la persona que lastimaste no te guarda rencor es un sentimiento maravilloso. ¡Esto es exactamente lo que Dios hace por nosotros! Él es perdonador y lleno de gracia. Cuando le confiesas tus errores, Dios, con fidelidad y amor, está siempre dispuesto a perdonar y renovar tu vida.

Pero el perdón no solo beneficia a quienes lo reciben. Hay otro lado poderoso de este acto. Cuando eliges perdonar a alguien y dejar de lado tu rencor, tú sales ganando. El peso del resentimiento se disipa y experimentas la libertad que solo puede darte el perdón. Es como quitarse un enorme peso de encima y volver a sentirse ligero. La Biblia nos recuerda esta verdad en el Salmo 86:5:

Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador,
Y grande en misericordia para con todos los que te invocan.
(Salmo 86:5)

Dios nos da el ejemplo perfecto. Él es siempre amable, siempre está dispuesto a perdonar y quiere que vivamos libres. Seguir este camino no es solo obedecer lo que él enseña, sino también permitir que el amor y la paz de Dios llenen nuestras vidas.

¿Tienes a alguien a quien necesitas perdonar? Piénsalo. El perdón no es solo para quienes cometieron errores, sino también para quienes cargan con el dolor. Dejar ir ese dolor es dejar espacio para la curación y la felicidad. Dios quiere que vivas sin ataduras, sin rencores. Él quiere que seas libre, así como él nos libera de nuestros pecados.

Confía en Dios, entrégale tu dolor y comienza a perdonar. Te sorprenderá la paz que traerá a tu corazón.

Aprende más sobre el perdón: El perdón en la Biblia: cómo podemos perdonar de verdad

Palabra de Ayer

Lo que es bueno

Bueno es alabarte, oh Jehová,
Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo;
Anunciar por la mañana tu misericordia,
Y tu fidelidad cada noche,
En el decacordio y en el salterio,
En tono suave con el arpa.
Por cuanto me has alegrado, oh Jehová, con tus obras;
En las obras de tus manos me gozo.
(Salmo 92:1-4)

Algo bueno es algo útil y positivo, algo que tiene propósito. El salmo 92 nos habla sobre lo que es bueno para los que aman a Dios.

Primero, es bueno alabar a Dios y cantarle salmos. Cuando alabamos, reconocemos la grandeza de Dios, sus cualidades y lo que ha hecho por nosotros. Nuestros ojos dejan de enfocarse en los problemas para pasar a enfocarse en la grandeza y el poder de Dios. Al mirarlo a él, los problemas pierden su poder para desanimarnos.

¿Qué otra cosa es buena según el salmo? Anunciar la misericordia y la fidelidad de Dios en todo momento. Hablar sobre lo que Dios hace por nosotros también nos ayuda a enfocarnos en él, en su poder y su amor. En vez de estar hablando continuamente sobre nuestros problemas, necesidades y frustraciones, podemos hablar sobre lo que Dios ya ha hecho en nosotros y por nosotros. En lugar de hablar palabras sin esperanza, pasamos a glorificar la fidelidad de Dios.

Por último, nos dice que es bueno gozarnos en las obras del Señor. Dios está obrando a nuestro favor constantemente. Si fijamos nuestros ojos en lo que Dios sí está haciendo, nuestra alma se llenará de gozo. Dejamos de lado la tristeza y el pesimismo y gocémonos en las obras del Señor.

Elige hoy lo que es bueno. Alaba a Dios, anuncia su fidelidad y mantén tu mirada en lo que él está haciendo. Dios es bueno y es fiel: alábalo de corazón.

Lee también: 63 versículos de adoración que te harán alabar sin fin

Palabra de Anteayer

¡Renueva tu mente!

"A mí nada me va bien... Mi vida no sirve para nada, los problemas nunca acaban..." ¡Es tan fácil tener pensamientos negativos! Esos pensamientos corrompen nuestra vida.

Dios no quiere que vivas así. La Biblia dice que puedes renovar tu mente. ¿Cómo? ¡Pensando en cosas buenas!

En cuanto a lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si hay algo que merece alabanza, en esto piensen.
(Filipenses 4:8)

Examina tus pensamientos conforme a lo que dice ese versículo de Filipenses y verás cómo tu actitud cambiará. Te darás cuenta de que, al controlar tus pensamientos, sentirás más gozo y gratitud.

La realidad es que, todo el que es salvo, tiene muchas razones para agradecer a Dios. ¡Piensa en todas las bendiciones que él te ha dado y sé agradecido! Abrirás tu mente y tu corazón a la dirección que Dios quiere dar a tu vida.

No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.
(Romanos 12:2)

Cambia tus pensamientos, permite que Dios reine sobre ellos y comprueba la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios.