Palabra del Día
Una palabra bíblica diaria para que recibas inspiración y para que tu día sea mejor.
Palabra de Hoy
Comienza a vivir los sueños de Dios en tu vida
Puedes estar seguro de una cosa: ¡Dios tiene grandes planes para tu vida! Aunque estés pasando por un momento difícil, ¡no te rindas! ¡Confía en Dios, pon su reino en primer lugar, porque él tiene una victoria maravillosa para ti!
Porque yo conozco los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. 12 Entonces ustedes me invocarán, vendrán a suplicarme y yo los escucharé. 13 Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. 14 Me dejaré encontrar —afirma el Señor—, y los haré volver del cautiverio. Yo los reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde los haya dispersado y los haré volver al lugar del cual los deporté», afirma el Señor.
(Jeremías 29:11-14)
Dios tiene planes de paz para tu vida. Si confías en él de todo corazón, entenderás cómo Cristo se preocupa por ti. Él puede transformar tu historia, puede hacerte feliz, a pesar de las dificultades de la vida.
Créelo: ¡hay un refugio seguro! ¡Cristo es nuestra esperanza!
No tengas miedo pensando que él no cuidará bien de tu vida o que realmente no sabe lo que está haciendo. Los planes de Dios son más grandes que los tuyos. Él sabe exactamente qué es lo mejor para ti. Sigan creyendo, porque él no desampara ni olvida a sus pequeños. ¡Su amor es infinito!
Si tu vida está arraigada en él, puedes confiar en la promesa de un futuro glorioso con Dios.
¿Lucharás por los sueños que Dios pone en tu vida?
Palabra de Ayer
Saber es actuar
El prudente actúa con cordura,
pero el necio se jacta de su necedad.
(Proverbios 13:16)
No hay división entre el conocimiento teórico y el práctico. Lo que realmente sabes, lo pones en práctica en tu vida. Así que no temas saber más de Dios, de la Biblia o de doctrinas. Mientras más sepas y mejor los conozcas, más los pondrás en práctica en tu vida.
Por eso, conoce mejor a Dios cada día y experimenta una vida transformada por su poder. ¿Qué te dicen los siguientes versículos sobre Dios? Aprende más sobre él y crece en tu amor y obediencia a él.
¿Quién no te temerá, Rey de las naciones?
Tú eres digno de ser reverenciado,
porque no hay ningún sabio ni rey
que pueda compararse a ti.
(Jeremías 10:7)
Reconoce hoy que Dios es el único digno de alabanza y exaltación.
Desde antes que nacieran los montes y que crearas la tierra y el mundo, desde los tiempos antiguos y hasta los tiempos postreros, tú eres Dios.
(Salmo 90:2)
Dios es eterno: él es, era y vivirá por siempre.
Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.
(Juan 3:16-17)
El amor de Dios no tiene igual. Nadie te amará jamás con un amor tan grande y perfecto.
Aprende más sobre quién es Dios y lo que la Biblia dice sobre él.
Palabra de Anteayer
¿Bienaventurados los que sufren?
Cuando pensamos en alguien bienaventurado, puede que pensemos en gente rica y poderosa, personas sin mayores preocupaciones. Si somos sinceros, a primera instancia, no vienen a nuestra mente personas como los que lloran o los que son perseguidos por causa de la justicia.
Sin embargo, en el Sermón del Monte (Mateo 5:3-12), Jesús habló de unos bienaventurados que rompen con nuestros esquemas. En lugar de exaltar y aplaudir a los ricos o a los que ríen constantemente, Jesús describió los rasgos de carácter que deben tener sus discípulos y la recompensa que recibirán al vivir de esa manera.
Por ejemplo, sobre los pobres en espíritu y los que sufren dijo:
Dichosos los pobres en espíritu,
porque el reino de los cielos les pertenece.
4 Dichosos los que sufren,
porque serán consolados.
(Mateo 5:3-4)
Por lo general, los seres humanos huimos del sufrimiento. No nos gusta sufrir y hacemos todo lo posible por evitarlo. Pero la realidad es que, si estamos vivos, tarde o temprano, llegarán circunstancias que nos harán llorar y sufrir. El dolor forma parte de la vida.
Pero, recuerda que en Cristo, el sufrimiento no es en vano. En medio del sufrimiento y el dolor, puedes elegir mantener tu mirada en el Señor y recibir el consuelo y las fuerzas que vienen de él. En Dios, siempre hay un buen propósito. El dolor puede acercarte a él y hacerte más fuerte en él.
Mantén tus ojos puestos en el Señor, incluso en los momentos en los que lloras. Verás a Dios obrar, y recibirás su consuelo y fuerzas para seguir adelante.
Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento. Así que no nos fijamos en lo visible, sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.
(2 Corintios 4:17-18)